¿Podemos Simplificar el Evangelio?
por Richard O'Ffill
No es raro escuchar que alguien diga después de un sermón, “Vamos, el pastor hoy si tocó la llaga de alguien ¿verdad?” Afortunadamente, casi siempre lo dicen con una sonrisa. Pero la verdad es que no sabe lo que hay detrás de esa sonrisa. ¡A veces me pregunto si esa persona no estará haciendo planes para comprarse unos zapatos con protección de acero en la punta!
¿Se ha preguntado por que un ministro predica cierto sermón en particular? Algunas veces la razón puede ser obvia, pero otras veces usted puede pensar, “¿Me pregunto por que el decidió hablar de eso? He decidido que en esta serie de sermones que se titulan “Luchando por la fe”, yo trataría de decirles por que yo escogí cada uno de los sermones que están en esta serie.
De una vez debo decirles que los sermones que yo predico casi siempre intentan responder algún asunto en particular que yo veo o alguna pregunta que llega a mi corazón.
El sermón que está a punto de escuchar, es el resultado de lo que yo percibo que es una tendencia que va en aumento para simplificar el evangelio y en general la vida Cristiana. ¿Es el Evangelio simple? ¿Estamos haciendo la vida cristiana fácil o difícil? Por lo tanto este sermón es un intento de lidiar con esta pregunta.
¿Es fácil o difícil vivir una vida cristiana? Quizás no debiera preguntarlo de esa manera. Quizás debiera preguntar si es fácil o difícil vivir una vida cristiana. La verdad es que no debiera preguntar eso tampoco. ¿Se han dado cuenta que algunos de nuestros amigos cristianos ponen más énfasis en lo que se supone que debe pasarle a un cristiano después de que muere en lugar de lo que es la vida del Cristiano? Quizás ellos no pero pareciera que así suena porque a menudo ellos preguntan a donde iría si muriera esta noche. Me parece que la pregunta debiera ser, “Si Jesús viniera en las nubes de los cielos, ¿estaría usted listo para encontrarse con El?”
Me recuerdo de una feria local a la que fui en cierta ocasión. Una iglesia evangélica tenía una exhibición. Una de las cosas en la exhibición era una ventana por la que usted podía mirar y el letrero de arriba decía, “¿Donde estará cuando se parezca a esto?” y cuando usted miraba a través de la ventana había un féretro con un espejo en el. Ahora ustedes ven por que yo creo que para muchas personas la vida Cristiana es algo relacionado con la muerte más que con la vida.
A veces hablamos de un evento en particular como un evento “que podemos tomar”. Ustedes saben a lo que me refiero. Bien, me parece que en muchos lugares en estos días lo que le importa a un Cristiano vivo es tomar menos y menos tomar en sus manos un evento y más y más soltar un evento.
En estos días estamos en este asunto de no juzgarnos el uno al otro. Y la verdad es que no deberíamos. No deberíamos juzgarnos el uno al otro, algunos dicen, que porque ser un cristiano es un asunto personal. Ustedes lo han oído ¿o no? ¿Un asunto personal? Yo creo que no estoy seguro de lo que ellos quieren decir con eso. Si ser un Cristiano es un asunto personal, ¿significa que cada persona puede hacer sus propias reglas?
Creo que no debería haber dicho “reglas.” En estos días para mucha gente, las reglas no tienen lugar en la vida Cristiana.
Ahora veo por que esto tiene sentido para mucha gente. Esto quita, como dicen ellos, una cantidad de detalles y periféricos innecesarios.
Ahora bien, si a usted no le importa, voy a tratar de humanizar esos dos conceptos. Va a ser desafiante. Si podemos validar que la vida Cristiana es solo tener una relación con Jesús y dejar al Espíritu que dirija, solo piense que ambiente tan amigable que va a ser? En lugar de tener que cortar todos esos árboles para hacer papel a fin de producir la enorme cantidad de libros, revistas y otro tipo de literatura, una persona simplemente podría escribir una línea pequeñita en la parte de atrás de su tarjeta de presentación y pasarla cuando la oportunidad se le presente. Seria tan simple como esto, “Tener una relación con Jesús y dejar que el Espíritu guíe.”
Ya lo veo ahora – el evangelista se para y en lugar de predicar un sermón largo con todas las diapositivas, películas y computadoras, sencillamente dice, “Tenga una relación con Jesús y deje que el Espíritu le guíe,” y luego se sienta. Podríamos ahorrarnos tiempo en la radio y televisión y todo lo demás. La verdad es que el Evangelio podría ser predicado en pequeños pedacitos todo el día. Podría ser algo como esto – “¿Ha considerado ser salvo? Si así es, recuerde que todo lo que tiene que hacer es tener una relación con Jesús y dejar que el Espíritu le guíe.”
A estas alturas creo que probablemente usted esta pensando, “¿Quién se cree que es usted pastor O’Fill, ¡deténgase ahora mismo! ¿Qué esta tratando de hacer? ¿De donde realmente viene?” o “¡Está bien, está bien! ¡Vamos al grano!”
También puede ser que muchos de ustedes estén pensando, “Quien se cree que es usted? ¿Qué tiene de malo tener una relación con Jesús? ¿Acaso está usted diciendo que no debiéramos ser guiados por el Espíritu?”
Veamos, concéntrense conmigo mis amigos; estamos del mismo lado. Por supuesto que yo creo en tener una relación con Jesús y quiero con todo mi corazón que el Espíritu guié mi vida.
Si lo ven, yo solo estoy preocupado de que en nuestro entusiasmo por simplificar lo que es la vida Cristiana podríamos desestimarlo al punto que pueda confundir a alguien, incluyéndonos nosotros mismos. Si en el pasado de alguna manera estábamos sobre enfatizando el Evangelio, ahora podríamos irnos al otro extremo si no tenemos cuidado.
Ustedes saben a lo que me refiero. Sencillamente decir, que tener una relación con el Señor y dejar que el Espíritu nos guié seria casi como decir que a fin de manejar un carro todo lo que debe hacer es arrancarlo.
Aquí vamos ahora. Traten de seguirme.
Como todos sabemos, el diccionario es el libro oficial que nos da el significado de las palabras. No necesito decirle que a pesar que el diccionario es una lista de palabras con sus significados, el diccionario no siempre esta al día. Esto es porque algunas palabras tienen cierto significado en ciertos momentos. El nuevo significado puede ser que no se refleje hasta que salga una nueva versión.
Me recuerdo cuando la palabra “cool” significaba frió. ¿Recuerdan? Cool tenía que ver con la temperatura del aire o de alguna cosa. Se podía sentir frió por afuera o la frente de una persona se podía sentir fría o yo podía decir, “¿Podría encender el calentador? Tengo frió.”
¡Pero cool ya no más es frió, cool significa, bien...cool es cool!
También debe tener cuidado porque las palabras expresan conceptos. Un concepto es la transferencia de información o ideas de una persona a otra. Si un concepto va a ser dirigido exactamente de una persona a otra, es necesario no solo utilizar las palabras correctas, sino también estar seguros de que ambas partes entienden las palabras de la misma forma.
Quizás usted nunca pensó en esto antes, pero que usted quiere ganar un concepto particular, la mejor forma de hacerlo es cambiar el significado de las palabras que están siendo utilizadas para dirigir el concepto. Entonces cuando la otra persona trata de explicar su punto de vista, aquellos que le escuchan no pueden entender de lo que esta hablando o pensaron que ellos si entendieron pero la verdad es que no.
Una de las formas más efectivas que el Diablo ha utilizado para burlarse del Evangelio, ha sido controlar el vocabulario que antes era utilizado para explicar la verdad de la religión. El ha tomado estas palabras y les ha dado un nuevo significado para que la persona realmente este pensando que estaba oyendo el evangelio predicado y se este perdiendo completamente el punto.
Siendo este el caso, especialmente en esta generación, las palabras que servían para describir conceptos específicos ahora están siendo utilizadas en nuevos contextos y marcos de referencia.
Por lo tanto ahora tenemos un desafió tremendo al comunicar el evangelio como originalmente fue transmitido por Dios a los profetas.
Creo que ustedes pueden ver hacia donde me dirijo. Ustedes pueden entender entonces que si vamos a coincidir que la vida Cristiana es acerca de tener una relación con Jesús y dejar que el Espíritu guié, más vale que estemos seguros que entendemos el concepto como Dios quería que fuera entendido.
La palabra “relación” tiene que ser definida. ¿Qué queremos decir cuando decimos relación?
Jesús mismo nos dijo que tener una relación con El, era asunto de vida o muerte. El nos dijo que habría un grupo grande que pensaba que ellos tenían una relación con El. Quizás tenían una relación con El, pero algo debió haber salido mal. Recuerdan el texto de Mat. 7:21-23:
“No todo el que me dice: ‘Señor, Señor’ entrará en el reino de los cielos; sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. “En aquel día muchos me dirán: ‘Señor, Señor, ¿No profetizamos en tu Nombre, y en tu Nombre echamos demonios, y en tu Nombre hicimos muchos milagros?’ Entonces les diré: “¡Nunca os conocí! ¡Apartaos de mí, obradores de maldad!”
Permítanme aclarar algo realmente importante ahora mismo, y es que una persona será salvada o perdida no basada en la relación de Dios hacia ellos, sino siempre en la relación de ellos hacia El.
Debemos entender que la salvación no tiene que ver con la actitud de Dios hacia los pecadores, sino la actitud de los pecadores hacia Dios. Dios nunca cambia. El es unitario en su forma de ser. El nunca es más misericordioso un día de lo que es al otro día. Inclusive antes de que el pecado llegara, El ya era misericordioso y lleno de gracia y perdonador. El pecado no cambio lo que Dios era y es. El pecado cambio lo que Lucifer era y ha cambiado completamente nuestra raza. El pecado no es un problema por la actitud de Dios hacia los pecadores, sino la mala actitud persistente del pecador hacia Dios.
Dado a que esto es verdad, el plan de la salvación simplemente revela la forma en que Dios siempre ha sido y siempre será y no solo eso sino también la revelación completa y aceptación del carácter de Dios es lo hace que los pecadores vuelvan a una relación con El.
Cuando decimos que ser cristiano es tener una relación con Jesús, estamos absolutamente correctos, bajo el entendimiento que la relación de la cual estamos hablando es la que teníamos antes de que el pecado llegara y no la que vino después.
A estas alturas ustedes ya habrán oído que la esencia del pecado es la autosuficiencia. Fuimos creados para primeramente ser centrados en Dios y luego servir a otros. No me pregunten como; la verdad que es un misterio, pero el pecado sencillamente es lo opuesto. Me hace el centro de mi vida y usa a todos los demás, incluyendo a Dios, para que parezca que así debe ser.
Por eso no debiéramos abusar de la palabra “relación” como algo muy liviano. La palabra relación en el contexto de los noventas – donde todo es acerca de si mismo – nunca puede ser usada en sí misma para describir la vida Cristiana, porque una persona autosuficiente no puede hacer nada correctamente, pero aun las cosas buenas que una persona autosuficiente hace, las hace por las razones equivocadas.
Hace años escuché a alguien decir que si el Diablo curaba algunas de las enfermedades incurables podría ser un acto diabólico, porque todo lo que el Diablo hace lo hace por razones erróneas. ¿Entienden lo que quiero decir?
Lo que yo entiendo cuando no podemos confiar en nosotros mismos cuando decimos: “Todo lo que importa es tener una relación con Jesús,” es por lo que esta sucediendo en nuestros matrimonios.
El matrimonio tienen que ver con lo que se supone es una relación de compromiso entre un hombre y una mujer y miren lo que esta sucediendo con los matrimonios en estos días.
La relación sexual íntima entre un hombre y una mujer se supone que representa una relación de compromiso, porque de la unión del masculino con el femenino viene la procreación de la raza y el compromiso para criar los niños que se producen.
No necesito decirle que en esta generación de egoísmo, las relaciones sexuales, la mayoría de las veces entre el hombre y una mujer no tienen que ver necesariamente en una relación de compromiso. Dos de cada tres parejas que se casan hoy día, estuvieron viviendo juntos antes del matrimonio. Después del matrimonio, 75% de ellos se divorcian. El adulterio y la fornicación en una sociedad egoísta ni siquiera se les considera como asuntos inmorales.
Me gustaría detenerme aquí un momento para decir algo del aborto. La batalla del aborto, mis amigos, no tiene que ver con bebes. No es una batallada de que nos atrevemos a matar a los bebes por matarlos. Nadie va a votar para legalizar la muerte de los bebes solo por matarlos.
La única razón por la que la gente esta dispuesta a botar a los bebés es porque el asunto no es de bebés; el asunto tiene que ver con sexo. Si el aborto no tendría que ver con sexo, nunca seria legalizado. Nadie legalizaría el asesinato de los bebes si las cigüeñas trajeran a los bebes. Pero como ustedes lo puede ver tiene que ver con sexo. La gente pide tener sexo.
Un bebé puede ser visto por alguien como un resultado desafortunado del sexo, pero el enfoque en los noventas no era detener el sexo, pero matar al niño. Lo que ellos están tratando de decir no es que ellos detestan a los bebes o a un feto o que ellos aman el asesinato; lo que sucede es que ellos quieren tener sexo sin tener que ser responsables de sus consecuencias. Ellos asesinaran al más inocente y al más indefenso entre nosotros, y ellos hacen eso en la cara del instinto más fuerte de protección que es la maternidad.
El aborto es un éxito asombroso, no para los que odian a los bebés, sino que es un éxito para los que quieren sexo sin compromiso.
La actitud hacia el sexo que defiende muchos asuntos que nos hace tener que aceptar la fornicación y el adulterio. Significa en muchos aspectos que tenemos que aceptar el homosexualismo. El sexo ilícito es ahora aceptado como una expresión de amor. Todo es por sexo. Ha corrupto nuestra cultura hasta su propio núcleo – la familia, el hogar y nuestro compromiso con Dios.
Tenemos una sociedad completamente orientada a tomar lo que quiere sin la intención de da nada en retorno. Si a usted no le gustan las consecuencias, mátelo. Tome las actividades sexuales—de uno, luego de otro. Es increíble, pero el verdadero significado del amor ha casi sido oscurecido en su totalidad.
Es por eso que yo insisto, damas y caballeros, que en el contexto presente decir que todo eso es necesario es tener una relación con Jesús no importando qué es lo que ellos pueden pretender.
Una relación con Jesús debe ser construida en el hecho de que la persona ha hecho el compromiso con el Señor Jesucristo y que se ha propuesto realmente en su corazón amarlo a El con todo su corazón, con todas sus fuerzas y con toda su mente y a su vecino como a ellos mismos.
Cuando este es el caso, el egoísmo es una vida sin sentido y está fuera del marco y entonces y sólo entonces una persona será capaz de confiar con seguridad en la relación.
Permítanme ser más específico. Ya no es posible separar al estilo de vida de una persona de su relación con Jesús de lo que es separar una relación con su esposa y de la forma en la que trata a otros miembros del sexo opuesto.
Es imposible tener una relación que inicia y termina con Jesús y ser salvos. Como una relación matrimonial que inicia y termina, eso no es matrimonio, por lo tanto una persona cuya vida no está comprometida a ser fiel a lo que Jesús es, no es una relación correcta con El.
Esa gente que dice, “Señor, Señor, hicimos toda clase de cosas en tu nombre,” y Jesús les dice a ellos, “Nunca os he conocido,” la realidad que estaban confesando que ellos tenían una relación que inicia y termina con El y con todas las cosas que ellos hicieron en su nombre, ellos estaban haciendo cosas por razones egoístas únicamente.
Yo se que estoy en lo correcto, porque muchas cantidades de gente que se dicen tienen una llamada “relación” con Jesús es verdaderamente no con El, pero con ellos mismos – porque todo lo que usted oye acerca de Jesús estos días es acerca de cómo El llenara sus necesidades.
Lo he dicho antes y entre más pienso al respecto, más me convenzo de que la mayor parte de lo que estamos haciendo en estos días en la iglesia es para nuestro propio beneficio. El centro de nuestro culto somos nosotros. Usted se puede dar cuenta porque cuando vamos a la iglesia, el asunto tiene que ver con cómo Dios se envuelve con nosotros en nuestros problemas, nuestra cultura, nuestro género o nuestro grupo de apoyo.
Ahora yo reconozco que nosotros tenemos necesidades verdaderas. Hablamos bastante acerca de encontrarnos con las necesidades sentidas, pero realmente nos atrevemos a diferenciar entre necesidades sentidas legítimas y necesidades sentidas ilegitimas. La gente egoísta tiene necesidades egoístas. Por supuesto, tratando de encontrar las necesidades de la gente egoísta es como cuando el perro trata de perseguir su misma cola. Nunca puede encontrar alcanzar las demandas de un corazón egoísta.
Jesús nos creo con necesidades legítimas. Algunas se sienten y otras son, lo que usted podría decir, ya están incorporadas. Jesús estableció la iglesia para encontrar las necesidades legítimamente sentidas y no sentidas. Una persona que tiene una relación correcta con Jesús vendrá a la iglesia y las recibirá, pero una persona que tiene una relación correcta con Jesús no solo viene a recibirlas pero también a darlas. Una persona egoísta, por otro lado viene a la iglesia a llevárselas. ¿Puede ver la diferencia?
Esta generación se detiene en sí misma. La escritura dice que la ultima generación seria de esa manera. Dijo que en los últimos días seria peligroso porque la gente seria amadores de si mismos.
No es inconcebible que la iglesia se podría dirigir a si misma a ministrar a gente egoísta. Estaría utilizando todo el vocabulario correcto. Sería como que ellos dijeran en estos días, “Alcanzando las necesidades sentidas.” Pero en lugar de preparar la gente para ser salva, realmente la estarían alistando para la perdición.
Esto me lleva al siguiente punto, y es esto – que a menos que tengamos una relación con Jesús que es la base de la Palabra, es muy probable que la relación bien intencionada, termine en una calle sin salida.
Ahora piense conmigo. A pesar que Jesús vivió y camino una vez como un humano en este planeta, El ya no más vive aquí. Pero usted puede decir, “El envió su Espíritu; El vive aun en nuestros corazones.” Ciertamente eso es verdadero. Pero no necesito decirle que hay a nuestro alrededor más Espíritus en estos días que el Espíritu Santo. Es más, en estos últimos días las Escrituras nos dicen que los Espíritus diabólicos imitarían al Espíritu Santo, y lo harían tan bien que casi todos caerían en sus engaños.
Ustedes recuerdan, la gente de la Republica China se les presento un hombre llamado Mao. El dirigió el país por muchos años. La mayor parte de la gente de China nunca lo vio en persona, pero lo conocían. El vino casi a ser una parte de la vida de todos a través de sus escritos.
Recuerdo haber leído de los escritos de Mao. Eran impresos en lo que ellos llamaban “el librito rojo.” La gente conocía a Mao internamente a través de sus escritos. El vino a ser una parte integral de sus vidas a través del librito rojo.
Creo que ustedes pueden ver de donde estoy viniendo. Una persona no puede tener una relación con Jesús sin estar involucrado en la Biblia y no solo por leer la Biblia, sino permitiendo que le afecte la forma en la que usted vive.
Por eso es que una persona que verdaderamente tiene una relación con Jesús será una persona que se esta esforzando por vivir como El vivió e inclusive pensando como El pensó. Ustedes recuerdan el texto que dice, “Haya pues en vosotros este sentir el cual está en Cristo Jesús” En otro lugar Jesús dijo, “Si me amáis guardad mis mandamientos,” y en otro lugar dijo que una persona que dice que aman a Jesús (En estos días diríamos que una persona que dice que tienen una relación con Jesús) y que no le obedece es mentirosa.
¿Empiezan a verlo más claro? ¿Entienden los puntos verdaderos?
Ustedes saben, es increíble. Casi todos piden tener una relación con Jesús en estos días. ¿Recuerdan que hace un tiempo atrás había un torneo de box de los pesos pesados? Ellos mostraron la fotografía del ganador en un periódico. No recuerdo su nombre, pero el usaba una gorra que decía “Jesús”. El no se avergonzaba de decirle a la prensa que para el la gloria de ganar la pelea era Jesús.
No necesito decirle que Jesús debe ser visto después en la cancha de fútbol o de básquetbol. ¡Hablando de mezclar lo sagrado con lo profano!
Ya veo a un peleador por un premio decirle a Jesús, “Señor, Señor, le quitare la cabeza a muchos en tu nombre,” y Jesús que le podría decir, “¿Estas bromeando?
Pero no debiéramos sorprendernos. ¡Una generación de egoístas es capaz de cualquier cosa!
Mis amigos, estamos en los últimos días. Los Espíritus malignos están en la tierra engañando a todos de arriba abajo.
Recuerden que cuando yo inicie les dije que la gente esta diciendo que todo lo que importa es tener una relación con Jesús y dejar al Espíritu Santo que dirija.
Ya están advertidos que el Espíritu Santo es el que está en la Trinidad, -- no me pregunten cómo – es el que mantiene nuestros corazones latiendo. Es el que hace a los pajaritos cantar y a las flores retoñar.
No me pregunte cómo pero es el Espíritu Santo que en realidad transplanta la mente de Cristo en nuestras mentes. En otras palabras, es el Espíritu Santo el que hace que el nacer de nuevo suceda.
Dado a que el Espíritu Santo es el que hace que la salvación suceda en nuestras vidas, y porque El será el que haga algo especial que se llama Lluvia Tardía para aquellos que estén vivos cuando Jesús venga, uno de los últimos engaños del Diablo, antes de que aparezca Jesús en esta tierra, será que aparecerá haciendo el trabajo del Espíritu Santo en los corazones y vida de la gente. En otras palabras, en estos días el Diablo está simulando el trabajo del Espíritu Santo.
Esta no es exactamente una de sus nuevas ideas. El hizo lo mismo cuando Moisés estaba tratando de que Faraón dejara ir al pueblo de Israel. Recuerdan que los magos del faraón podían duplicar tres de las diez plagas además de convertir sus propias varas en serpientes.
El Diablo hará un último esfuerzo justo antes de que Dios haga su último esfuerzo y no necesito decirles que eso ya está sucediendo.
El Espíritu Santo, para muchos ha venido a ser una palabra de uso común. Hay un enorme numero de cristianos que hablan del Espíritu Santo más que de Jesús. Para ellos el Espíritu Santo significa poder y poder apela al hambre de poder.
¿Se han dado cuenta, por cierto que en los últimos años andamos en eso de los “frutos del Espíritu”? No me estoy quejando, pero debemos ser cuidadosos porque los frutos tiene que ver con obtener y obtener puede ser quitar y quitar tiene que ver con egoísmo.
Me gustaría que estuviéramos ansiosos de manifestar el fruto del Espíritu así como lo estamos para abrir el paquete de los dones Espirituales. El fruto del Espíritu es lo que nos da la seguridad de que estamos siendo salvos. Los frutos del Espíritu la verdad que pueden ser comprados en el mercado negro. ¿Pueden ver como puede suceder esto?
Jesús dijo que el enviaría al Espíritu y que el trabajo del Espíritu seria guiarnos a toda verdad. Convencernos del pecado, del juicio y de la justicia. Me temo que mucha gente dice que es el Espíritu Santo lo que los está guiando o lo que está presente allí y lo que puede tener ni siquiera tiene que ver con el Espíritu Santo.
Jesús dijo que el Espíritu nos guiaría a toda verdad. Un amigo mió me estaba diciendo hace poco que estaba dando estudios Bíblicos a un joven y que el joven se convenció del Sábado. El fue con su pastor y le contó. El pastor escuchó y luego le dijo al joven que deje que el Espíritu dirija.
¿Ahora díganme. Que tal si el joven no decide escoger guardar el Sábado? ¿Significaría eso que el Espíritu Santo le dijo al joven que no guarde el Sábado?
En estos días la gente esta diciendo por todos lados que Dios me dijo esto o lo otro. ¡Yo deseo que El me dijera algo! Por favor no me mal entienda. Yo creo en que el Espíritu guíe, pero creo que la pregunta que me estoy haciendo es ¿Qué tiene que ver la Palabra de Dios en todo esto?
Un ex predicador Pentecostal me dijo que a el le sorprendía como una pareja que no estaban casados y que solo vivían juntos podían recibir el don de lenguas.
¿Ven lo que quiero decir? Si mucha gente dice que esta siendo guiada por el Espíritu en estos días, desde un boxeador de los pesos pesados volándole los sesos de su oponente hasta una persona que tiene una relación de adulterio con la pareja de alguien más y que dice que Dios quiere que sea feliz.
¡Alguien que me ayude! ¿Cómo puede encajar todo esto con la frasecita “Todo lo que tiene importancia es tener una relación con Jesús y dejar que el Espíritu Santo guíe?”
No podemos ver que a menos que nos arraiguemos y aferremos firmemente en la Palabra Escrita de Dios, a menos que vayamos a la Palabra con un Espíritu de arrepentimiento y una determinación para obedecer cada uno de sus preceptos, ¿nos estamos acondicionando a ser golpeados por el ladrón de las almas?
Por favor nunca lo olviden. No importa que nos digan, el Espíritu Santo nunca trabaja fuera del contexto de la Palabra de Dios revelada. No debemos cometer un error en este asunto. Cuando digo que El no trabajo fuera del contexto de la Palabra de Dios, quiero decir de toda la Palabra, no solo en el texto favorito de alguien. Estamos viviendo en los tiempos que fueron profetizados, que si es posible hasta los elegidos serán engañados. Pareciera ser que más y más gente se esta volviendo religiosa casi hasta que aun los malos claman de que tienen el Espíritu Santo. No caigamos en esta decepción. Nuestra única salvaguardia es la Palabra Escrita de Dios. Estamos hablando de la Biblia, damas y caballeros.
En estos días parece que muchos están encontrando su apoyo en su grupo de apoyo. Cuidado. Las Escrituras nos enseñan que nuestra una salvaguardia esta en la Palabra. “Lámpara es a mis pies tu Palabra y lumbrera en mi camino.” Otro texto dice, “Santifícalos en tu verdad, tu Palabra es la verdad.”
Algunos de ustedes pueden estar pensando, “Pero es que estamos siguiendo la Palabra.” Cuidado. Muchos dicen estar siguiendo la Palabra y simplemente están siguiendo sus propias palabras. Ellos interpretan la Biblia a su propia conveniencia o ellos han tomado un poco de aquí y otro poco de por allá.
Pero yo estoy hablando de ser guiados por Espíritu Santo. La Biblia nos dice que el Espíritu Santo nos guiara a toda verdad y yo creo que el punto que estoy tratando de enfatizar es el que la Biblia nunca debe ser quitada del anillo que busca la verdad. La Biblia en este mundo de pecado es la última revelación de la verdad. ¿Hemos olvidado que sin la Biblia no sabríamos quien es Jesús y que el viene otra vez y todo el resto?
Espero que ustedes puedan ver de donde vengo. Este asunto de tener una relación con Jesús y dejar que el Espíritu guíe puede absolutamente ser mal entendido. Nos puede sacar de la pista en lugar de ponernos en la pista correcta.
He dicho varias veces, pero debo decirlo otra vez. Que soy un poco como un ministro que predica su primer sermón en su nueva iglesia un día. La gente lo felicita por ello. El lo predica otra vez la siguiente semana. Y le dijeron que estuvo aun mejor la segunda vez.
Lo vuelve a predicar otra vez la siguiente semana. Y la gente se empieza a extrañarse, y cuando lo predica por cuarta vez, el primer anciano dice: “Pastor, de veras nos gusta ese sermón, pero nos estamos empezando a preguntar si es el único que usted se sabe.”
¡El pastor le respondió que el pretendía seguir predicando hasta que la gente lo pusiera en practica!
Creo que soy un poquito así cuando digo a menudo que lo que necesitamos no es una relación con Jesús, sino un compromiso con Jesús. La vida es acerca de una relación con Jesús y dejar que el Espíritu guíe, si dijéramos que lo que es importante es tener un compromiso con Jesús como nuestro Señor y Salvador y dejar que el Espíritu guíe a través de su palabra escrita.
¿Pueden ver la diferencia?
Comencé con el desafío de tratar de hacer la vida Cristiana simple. Si no viviéramos en este mundo de pecado sería simple. La verdad es simple, es un error el que sea complicada y el enemigo estos días, contrario a la opinión de alguien, no es verdad sino error.
Es el error el que nos tiene confundidos. Es el error que esta echando a perder nuestras vidas. Nuestro problema no es que tengamos mucho de la religión de los viejos tiempos, el problema es que tenemos demasiado amor por las cosas de este mundo. Muchos están tratando de tirar todo lo que tenga que ver con religión y solo guardar suficiente para lo que ellos piensan que es suficiente para pasarla.
No, yo no creo que podemos hacer el Evangelio simple; claro, sí, pero no simple. Pero ustedes pueden decir, “Pero Pastor O’Fill, Jesús dijo que necesitamos ser como niños.” Verdadero, ¿Ha tratado? Para nosotros que somos egoístas y que confiamos en nosotros mismos, llegar a ser un niño confiable de nuevo está lejos de ser fácil. Estoy seguro que ustedes saben de que estoy hablando. Por eso Jesús nos llama a arrepentirnos y a nacer de nuevo.