Más que un día feriado
por Richard O'Ffill
Me alegra que Dios nos haya dado la oportunidad de haber nacido. Pero la mejor parte de esto es que hemos nacido en Su Familia. Por lo tanto tenemos dos cumpleaños para celebrar. El primero es cuando venimos al mundo y el segundo cuando venimos al reino celestial.
He sido un Adventista toda mi vida. ¿Hay alguien más como yo? Por lo tanto el Sábado es algo que ha estado en mi vida desde que yo me recuerdo. ¿De dónde obtenemos el Sábado? Lo obtenemos del cuarto mandamiento:
“Acuérdate del día Sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra. Pero el Sábado es el día de reposo del Señor tu Dios. No hagas ningún trabajo en él; ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días el Señor hizo el cielo, la tierra y el mar, y todo lo que contienen, y reposó en el séptimo día. Por eso, el Señor bendijo el Sábado y lo declaró santo.”
El hecho de que nosotros estamos aquí hoy da evidencia que queremos complacer a Dios, asistiendo a su casa en su día. Pero para algunos el Sábado es aburrido, para otros es frustrante. Pero para otros más, que pueden ser la mayoría, si se nos preguntara cómo es el Sábado para nosotros, puede ser que respondamos que no estamos seguros. Puede ser que hasta confesemos que el Sábado algunas veces nos pone en un viaje con culpa. Lo ven, pregúntenme cómo yo debería guardar el Sábado y les puedo decir unas veinte cosas que no debería hacer. Bien, ahora sabemos qué es lo que debemos hacer. ¿Pero qué es lo que debiera hacer en el Sábado? ¿Se dan cuenta lo que quiero decir? ¿Qué es lo que hacemos en el Sábado? Bien, vamos a la iglesia y luego… Para muchos el Sábado no es una bendición sino un viaje con sentimientos de culpa. Sabemos que de alguna manera tenemos algo que ver con eso.
Recuerdo aquellos buenos tiempos. Nos alistábamos para el Sábado antes de que llegara. ¿Alguien recuerda aquellos tiempos? Eso fue antes de que la vida se acelerara. Arreglarse toma tiempo. El otro día alguien me dijo que ellos no llegan del trabajo a casa sino hasta después que el Sábado ya ha comenzado.
Ahora que las esposas más y más están trabajando fuera de la casa y los esposos puede ser que hasta tienen que viajar unas cincuenta millas para ir a trabajar, no nos alistamos para el Sábado, de la forma que lo hacíamos antes. Cuando yo era niño, el viernes lustrábamos los zapatos. Planchábamos nuestros trajes. Recuerdo a mi madre limpiando la casa, horneando y cocinando. Y cuando ya casi llegaba el Sábado, nos reunía, nos sentábamos y teníamos un culto. Así es como era antes.
Pero ya no es así en la vida moderna. Para mucha gente en estos días el Sábado es una interrupción en sus vidas. ¿Alguna vez ha ido por la autopista y todos los semáforos cambian a verde cuando usted pasa y le gusta porque usted siente que va volando? ¿Pero que tal cuando va a un negocio urgente y necesita ir rápido y todos los semáforos cambian a rojo? ¿Cómo se siente? ¿No le molesta y piensa que no va a llegar a tiempo? Mira su reloj y piensa que el semáforo se dañó porque hace mucho tiempo que está en rojo. Y cuando finalmente cambia a verde el auto que está al frente sale muy despacio ¿Suena el claxon?
Para muchos de nosotros el Sábado es como un semáforo en rojo en nuestras vidas. Aquí nos vemos trabajando duro, viviendo nuestras vidas. Llega el viernes y el sol empieza a descender. Y es cuando comenzamos a poner los frenos de nuestra vida y empezamos a deslizarnos en el Sábado. Muchos de nosotros, ponemos los frenos tan duro que realmente pasamos volando por la intersección. ¿Sabes a lo que me refiero correcto? Luego tenemos que retroceder un poco y esperar, ver nuestros relojes y esperar y volver a ver nuestros relojes hasta que pasa el Sábado. Y en seguida que se pone el sol nuestras llantas rechinan de nuevo para continuar en un dos por tres con nuestra vida.
¿No les suena conocido? Pero para los jóvenes el Sábado es peor que eso. Ellos ven al Sábado como estar en la cárcel. Se sienten prisioneros. Ellos no pueden decir o hacer nada o ir a ningún lugar. Ellos no ven la hora que el Sábado termine.
Hablaba con una persona que no tenía mucho de ser Adventista. El dijo: “Cuando yo me hice Adventista, nadie me dijo qué debería hacer en Sábado, así que yo he estado algo así como “improvisando”. Me gusta la expresión – el estaba “improvisando”. Me atrevo a decir que quizás muchos hemos sido Adventistas casi toda nuestra vida y estamos “improvisando”.
Me pregunto si algunos de nosotros, los de la vieja guardia, también hemos desarrollado nuestra propia forma de guardar el Sábado. De vez en cuando se escucha que cuando el servicio de la iglesia termina, no van al almuerzo de la congregación, sino que van Olive Garden. La verdad, alguien me dijo que en la iglesia la persona que recibe a las visitas se llevó a los visitantes a un restaurante a comer. Una persona puede decir: “¿Qué hay de malo con eso? No recibo la bendición de Sábado por la comida así que mejor que alguien más cocine que no sea yo.”
Muchos dicen que reciben la bendición del Sábado en la piscina o yendo a la playa o sentados viendo un poco de televisión.
Mateo 11:28 dice: “Ven a mí todos los que estéis trabajados y cargados que yo os haré descansar” No hay duda de esto. Yo trabajo y estoy duramente cargado. ¿Ustedes no lo están? Y por lo tanto necesito descansar. Creo que hay algo especial para nosotros en el Sábado y me temo que nos lo estamos perdiendo si no somos cuidadosos. Yo quiero ese descanso. Y estoy listo para eso: En Hebreos 4:9 dice: “Por tanto, queda un reposo sabático para el pueblo de Dios, estoy listo para trabajarlo ahora. Dios tiene algo especial para mí en el Sábado. Lo quiero y lo necesito ahora.
¿Qué es el Sábado? ¿De qué se trata? Algunos han llamado al Sábado como el cumpleaños de la madre de Adán. ¿Entienden? ¿Ustedes no sabían que Adán tenía madre verdad? ¿Quién es la madre de Adán? El fue hecho del polvo de la tierra. Así que cuando Dios terminó de crear el planeta, El descansó en el séptimo día de todas su obras que había hecho, por lo tanto el Sábado es el cumpleaños de la madre de Adán.
Pensar que el Sábado es un cumpleaños es un pensamiento no tan malo – el cumpleaños del planeta, el cumpleaños de la creación de Dios, el cumpleaños de la creación de la raza humana. Pero hay algo malo con este pensamiento de que el Sábado es un cumpleaños.
Un cumpleaños es la fiesta de una persona. En el cumpleaños ¿Quién es el centro de atención? Yo. “Feliz cumpleaños a mí” Es por eso que digo que un cumpleaños es un día centrado en mí. Es algo egoísta. ¿Qué me vas a dar para mi cumpleaños? ¿En quien pienso para mi cumpleaños? Sencillamente pienso en mí.
En lugar de un cumpleaños, yo creo que el Sábado es como un aniversario de bodas. ¿De todas maneras qué es un aniversario? El aniversario no tiene nada que ver conmigo, tiene que ver con nosotros. De la misma manera, el Sábado no tiene que ver con el Sábado. Creíamos que sí ¿o no? No, el Sábado no tiene que ver con el Sábado, sino tiene que ver con Dios y yo. Tiene que ver con Dios y usted. Un aniversario de bodas es para personas que están casadas. Si se da el caso que usted no está casada entonces los aniversarios de boda no tienen nada que ver con usted. Pero cuando usted está casado un aniversario de boda le va a traer recuerdos.
Por eso el Sábado no es para todos. El Sábado, de acuerdo a las Escritura, es una señal entre Dios y su pueblo que le sirve. Si la gente no le sirve a Dios, si la gente no tiene a Jesús como Señor de sus vidas entonces el Sábado no es para ellos. Por eso es que cuando pensamos en eso claramente, el mundo no necesita el Sábado. Algunas veces pensamos que si nosotros predicamos el Sábado a todo el mundo terminaremos la obra. No, el Sábado no es lo que el mundo necesita. El mundo necesita a Jesús. El Sábado viene después de Jesús, así como el aniversario de bodas viene después del matrimonio. Por lo tanto cuando nosotros tenemos a Jesús posteriormente tendremos al Sábado. Es una señal de nuestro aniversario. La Escritura dice que el Sábado es una señal que Jesús es el Señor de nuestras vidas.
Cuando de veras amamos a alguien, un aniversario puede ser un evento especial y emocionante. Pero el problema con los aniversarios de bodas es que afortunadamente solamente se celebran una vez al año, Dios sabía que nosotros necesitábamos mejor calidad de vida con El más de una vez al año. Por esa razón, El nos ha dado un aniversario cada siete días. Dios dice, “Seis días trabajarás, seis días tienes que trabajar, seis días te ocuparás de tus cosas. Pero tú estas libre en el séptimo día, porque ese es nuestro día, ese día es para mí y para ti.”
Yo no sé por qué nos complicamos con el Sábado como que si Dios nos hubiera quitado algo. Muchos de nosotros lo miramos de esa manera, al menos, “yo no puedo hacer eso, porque es Sábado” “Me gustaría, pero es Sábado” No sucede de esa manera con su aniversario de bodas. Supongamos que es su aniversario de bodas y su esposa o esposo salen a pasear. Yo voy con ustedes y digo “Ey, ¿porque no vienen esta noche? Ustedes responderían “no, gracias” yo podría preguntarte ¿que te pasa acaso no le caigo bien? Y usted contestaría claro que me cae bien pero esta noche mi esposa/esposo y yo vamos a salir, es nuestro aniversario”. ¿Puede ver lo que sucede el Sábado? es nuestro momento con Dios. Nos pertenece. Es nuestro cumpleaños, aniversario y navidad, todo celebrado en un día. Si yo le pido que venga a trabajar para navidad, usted preferiría no hacerlo porque es su día feriado. El Sábado es más que un día feriado, es más que un día libre. El Sábado es un día Santo.
Cuando Dios nos dio el Sábado, el no nos quitó algo que nos pertenecía. Es el mundo el que nos quita el Sábado de nosotros. No dejemos que eso suceda. ¿Ha estado trabajando duro esta semana? ¿Cómo le fue? Tuve una semana más o menos decente, pero fue una semana dura. No sé si lo sabe pero afuera en el mundo es duro. ¿Ya lo ha notado? Si usted cree que vivir en este planeta es fácil, creo que usted acaba de aterrizar. Algunas veces creo que ya no puedo. ¿Alguna vez ha tenido esa sensación? Algunas veces piensa que ya no puede continuar más.
Tengo buenas noticias para usted. Mi amigo, nunca ha estado seis días cerca de sentirse libre. Lo soportaría si supiera que no tiene que hacerlo más de seis días. ¿Puede tolerar por más de siete días a la semana a un jefe que es difícil? por más de siete días a la semana. Ven a mí dice Jesús, todos los que estéis trabajados y cargados que yo os haré descansar. Yo necesito ese descanso. De verdad que lo necesito.
La pregunta que me viene a la mente es ¿Cómo vamos a obtener el mayor beneficio de este día dado por Dios? Es una buena pregunta que la mayoría de nosotros nos hemos hecho. O si la hemos pensado, podemos preparar las cosas que no debemos hacer, pero ¿podemos también hacer una lista de las cosas que podemos y deberíamos hacer?
Veamos algunas sugerencias. Sólo recuerden que el Sábado no tiene que ver con el reloj y el calendario, tiene que ver con nuestra relación con Dios. Así como su aniversario de bodas no implica sólo el 19 de junio, sino también su esposa o esposo. Por lo tanto el Sábado tiene que ver con una relación.
Voy a poner un escenario ridículo para ilustrar un punto. Suponiendo que el aniversario de mi esposa y yo es el 19 de junio. Ya se aproxima y mi esposa me pregunta, ¿Qué haremos en nuestro aniversario? Y luego sugiere ¿Por qué no vamos a comer a Antonio’s?
Le puedo responder “Sí, hagamos eso.”
Luego ella puede decir, “Sabes una cosa, creo que sería bonito que estuviéramos solos. Últimamente he tenido jornadas muy difíciles en el trabajo y he estado tan ocupada que sería bonito estar contigo para cambiar mi rutina.”
Supongamos que le respondo, ¿Qué quieres decir que estemos solos? “Yo pensaba llevar a Alicia.”
Después de oírla gritar un poco mi esposa me preguntaría un tanto incrédula ¿ibas a llevar a Alicia? ¡Ella es tu ex novia! ¿Vas a llevarla a celebrar nuestro aniversario de bodas?
Es una ilustración ridícula, ¿No les parece? No es necesario decirlo pero yo estaría frito. Algunas veces queremos traer nuestra antigua novia o novio a la celebración de nuestro aniversario con Dios. Escuchen lo que les voy a decir: “no améis al mundo ni las cosas que hay en él.” Y de nuevo “amistad con el mundo es enemistad con Dios.” Esto significa que Dios les da el Sábado y quiere que haya tiempo de calidad entre usted y El. Por lo tanto si está pensando qué es lo apropiado para hacer en ese día especial, definitivamente no quiere traer a su ex. ¿Entienden lo que quiero decir? Por eso es que yo no voy a la playa el Sábado – también muchas de mis ex novias van. No en persona, pero la playa es para otros días, para otros momentos, pero no para nuestro aniversario. Por eso tampoco salgo a comer en Sábado – también demasiadas ex novias.
“No améis al mundo ni las cosas del mundo. El que ama al mundo, el amor del Padre no está en él.” Si yo fuera a traer a mis ex novias al aniversario de bodas, mi esposa empezaría a dudar si realmente ella me interesa. Si eso está sucediendo el Sábado y lo está mezclando con el mundo, Dios puede empezar a pensar si realmente usted está interesado en El.
Déjenme contarles qué es lo que estoy haciendo y disfrutando más y más. Estoy volviendo a la forma como cuando era niño. Cuando era niño nos preparábamos para el Sábado. El Sábado no era una luz roja. El Sábado no era algo que se detenía en medio de nuestras vidas. El Sábado era hacia donde nosotros íbamos. Yo no disfruto los placeres de esta vida. ¿A usted le gustan? ¿Le gusta que el jefe le regañe? ¿Le gusta ser tratado como un trapo viejo? Bueno a mi no me gusta eso. Por lo tanto yo estoy esperando que llegue el Sábado para llegar a donde está Jesús, donde yo puedo entrar en Su descanso alejado de todo eso que mencioné antes. Por esa razón El me da este pequeño relax, este pequeño pedazo de cielo llamado Sábado. El dice “Ven entra a mi descanso y yo te mostrare como será el cielo.” No, el Sábado no es una luz roja para mí. Para mí el Sábado no es un cruce férreo con la talanquera baja y estoy allí esperando por 24 horas a que pase el tren.
Así que déjenme decirles que es lo que estoy haciendo en estos días. He decidido que no voy hacer nada el viernes por la tarde que no sea prepararme para el Sábado. Eso no es tan difícil de entender. Si quiero alcanzar un avión que sale mañana temprano, puede estar seguro de que yo me voy a levantar a tiempo y me voy preparar para poder irme en ese avión. No voy a estar molesto, sencillamente eso es lo que una persona hace. Si nos esforzamos preparándonos para el Sábado, realmente puede ser divertido y miraremos al Sábado como a un gozo o un regalo para nuestras vidas. Pronto terminaré con los problemas de este mundo así que me voy a preparar el viernes por la tarde.
Puede estar pensando: “Claro, usted lo puede hacer pero yo no puedo. No me puedo preparar para el Sábado el viernes en la tarde porque no tengo suficiente tiempo. Yo trabajo hasta tarde.” Si usted no tiene tiempo para empacar su maleta el día que sale el avión, apuesto a que usted empaca el día antes y si no tiene tiempo para empacar su maleta el día antes, la empacará el otro día antes. Quizás prepararse para el Sábado es algo que nosotros tenemos que hacer toda la semana. Yo hago cualquier cosa que sea necesaria para estar preparado cuando llegue el Sábado; vean esto – ¡Yo voy a entrar en Su descanso!
El viernes por la tarde entonces yo le ayudaré a mi esposa a limpiar la casa. Si necesita más tiempo entonces empiece el jueves por la tarde. Escúchenme los hombres les tengo noticias ¿Recuerdan cuando la damita trabajaba en la casa? Ellos le llamaban amas de casa. ¿Recuerdan esos días? Usted podía esperar que ella limpiara la casa mientras usted se iba y manejaba la camioneta. Pero ahora usted está manejando la camioneta y ella está trabajando en una maquina de escribir o trabajando en el hospital, o donde sea y ambos llegan a la casa a la misma hora. No le dejen a ella hacer toda la limpieza, eso no es justo.
Mi esposa no llegaba a casa tan temprano como yo los viernes de tarde así que cuando yo llegaba empezaba a limpiar la casa. Yo también vivo allí. Yo ayudé a que se ensuciara. Usted puede pensar que no es muy macho, que no está bien limpiar la casa. Pero yo quiero que la casa donde vivo, mi nido, esté listo para ese momento especial de Sábado. Porque cuando llegue quiero que todo se vea bien, huela bien y que esté ordenado. Así que el viernes por la tarde yo ayudo a que esté lista para que cuando el sol se pone yo estoy sentado en el sofá viviendo como un rey. ¿Les suena como algo malo? Eso no es malo. Me siento honrado cuando hago eso. Me siento especial.
Pongo candelas por diferentes lugares de la casa. Hay varios tipos de candelas, algunas son algo caras. Sencillamente compramos no de las caras y de las que son sencillas. Las puede comprar en la mayoría de los supermercados. Fueron hechas para las oraciones – candelas de cera en vasos altos. Algunas de las candelas tienen una oración escrita y cuadros de los “santos” pero nosotros no compramos de esas, sólo de las sencillas. Tampoco somos de la onda de Nueva Era o hippies. No hay nada malo con las candelas. Jesús es la luz del mundo y nos dice que dejemos que brille nuestra luz. Así que tenemos candelas por toda la casa y las encendemos por varias horas antes de que se ponga el sol. A mi me gusta hacer eso. Es divertido tener tradiciones. Además esto crea un momento especial.
El viernes por la noche nuestra familia tiene otra tradición. Esto lo hemos venido haciendo por más de 25 años y con el tiempo se va mejorando. Tenemos la cena de viernes en el comedor formal. Les digo que lo celebramos a lo grande. Les quiero decir que es en el comedor formal con mantel y todo. Puede ser que estén pensando que es un mantel muy caro, pero no lo es. Mi suegra nos lo dio y solo es una pieza de tejidos de K-Mart. Pero de todas maneras se ve muy bonito. Así que tendemos el mantel sobre la mesa y ponemos las mejores piezas de la vajilla con la cubertería de acero inoxidable y la mesa queda arreglada tan bonita como es posible – servilletas de tela y toda la cosa.
Luego tomo los himnarios y los pongo cerca de cada plato. Esto sucede ya sea que solo seamos mi esposa y yo o quien quiera que este en casa en ese momento. Nos sentamos a la mesa y cantamos. Usted dirá que no puedes cantar. Tampoco mi esposa y yo podemos. Cuando cantamos solos sonamos sencillamente horrible. Pero si cualquiera de nuestros hijos está ahí o si tenemos compañía suena bastante bien. Cantamos por unos cinco minutos, dependiendo de cuan bonito se oye. Si suena bien y lo estamos disfrutando pues cantamos un poco más. Después leemos una lectura antifonal. Vamos leyendo por turnos. Luego cantamos: “No te olvides del Sábado” ¿Se recuerdan de ese himno?
Después de que cantamos” No te olvides del Sábado”, juntos repetimos el cuarto mandamiento, oramos y después comemos ¿Adivinen qué comemos cada viernes de noche? Pizza. Ustedes pensaron que les iba a decir de alguna comida santa ¿Correcto? Pero no es pizza de Domino’s. No pedimos que nos la traigan. Mi esposa la hace con una masa de pan ya preparada o quizás sobre un pan redondo de los que se llaman de pita con salsa de tomate y queso mozzarella. A veces compramos una pizza congelada. Cuando vivíamos en otros países, ella hacia la pizza de principio a fin incluyendo la salsa. Pero ahora ella consigue las cosas por aquí y por allá y luego las junta –nada de lujo, difícil o caro. Cuando los hijos vienen a visitarnos ellos quieren pizza hecha por su mamá. Así es como la pasamos el viernes.
El Sábado por la mañana puede presentarse un problemita cuando queremos conseguir lo más que se puede del Sábado. Quiere ir a la iglesia, pero tiene muchas cosas que preparar. Ahora debo admitir que ya no es tan divertido ir a la iglesia como lo era antes. Algunos de nosotros tenemos tanto problema para prepararnos para ir a la iglesia como cuando nos preparamos para ir al trabajo todos los días. Y algunas veces en la iglesia no nos queremos el uno al otro como solía ser. Pero yo pienso que entre más nos acercamos al final encontramos que es más necesario ir a la iglesia. El llegar a la puerta de la iglesia y saber que estamos entre amigos, el poder llegar a la puerta de la iglesia y saber que la gente aquí nos quiere y se preocupa por nosotros y nos acepta y nos aprecia, hace a la iglesia algo así como un lugar para recargar las baterías. Luego empieza a pensar en el miércoles de que ya no veía la hora de que llegara el Sábado para estar entre la gente que realmente se preocupa. Para eso es que existe la iglesia.
Creo que nos hemos salido del centro un poco. Pero la iglesia se pondrá mejor cuando los tiempos se pongan más difíciles. Así que ir a la iglesia es algo que necesitamos hacer. No faltes a ella. Por cierto que si despierta el Sábado por la mañana y siente que no debe ir a la iglesia, llame al pastor y dígale, “Pastor ayúdeme, no quiero ir a la iglesia. Venga y arrástreme a la fuerza. Sé que debería estar allí.” Suena algo loco pero cuando nos enfermamos físicamente, llamamos a la ambulancia para que nos lleve a un hospital. Pero cuando seguramente nos enfermamos espiritualmente, en lugar de ir al hospital, por lo general vamos en dirección opuesta. Cuando se sienta que quiere estar fuera de la iglesia, es precisamente cuando debe ir a la iglesia.
Bueno ahora puede ser que diga, ¿Qué voy a hacer el Sábado de tarde? La verdad que no sé que es lo que va a hacer. Pero recuerde un principio: No pierda el tiempo con el ex novio o ex novia. ¿Sabe a lo que me refiero verdad? No améis las cosas del mundo ni las cosas que están en él. Recuerde que usted no es el único que está honrando a Dios en Su Día. Por lo general estará más seguro en la compañía de otros observadores del Sábado. Sencillamente es mejor.
¿Qué hacer el Sábado por la tarde? ¿Por qué deliberamos tanto con esa pregunta? Si le preguntara que va a hacer el próximo miércoles, probablemente usted me diría que se va a levantar a cierta hora, tomará el desayuno y va a ir a la oficina y algo más. Si le preguntara que va a hacer el siguiente lunes por la mañana, probablemente me diría también lo que va a hacer. Pero si le preguntara que es lo que va a hacer el Sábado por la tarde, usted me diría que no se le ocurre algo para hacer. Podría decir “Creo que dormir.” Necesitamos hacer planes de lo que haremos el Sábado de la misma forma que hacemos planes para lo que haremos los otros días de la semana.
Se preguntará por qué pienso en dormir. Creo que es bueno. Por cierto que yo planeo, si es que puedo, tomar una siesta corta de talvez una hora. De vez en cuando necesito una siesta. Me levanto bien temprano y a menudo me acuesto tarde. Una siesta está bien, pero no duerma toda la tarde. Porque si lo hace se estará engañando a usted mismo. No solo necesitamos descanso físico, sino también cambiar de ritmo. La vida a veces se pone un poco acelerada. El Sábado puede romper esa velocidad y darle un nuevo panorama de la vida si planea lo que va a hacer. Manténgase con la gente de Dios tanto como le sea posible. Alejado de los ex novios y ex novias. Descanse un poco si lo necesita. Por lo menos yo sé que lo necesito. Tome el tiempo para un devocional. Hable con la familia. Hable con su pareja. Hable con sus hijos. Muchas veces ya no le decimos casi nada a la familia más que “Ah ja” y “Ah ja” y “Pasa la sal.” Pero si pasáramos un poco de tiempo hablando y poniéndonos al día con la familia, nos daremos cuenta que después de todo tenemos una familia bonita.
Necesitamos hacer cosas el Sábado – levantarnos y movilizarnos. Ya sé, si usted vive en el piso 15 en el centro de Nueva York, es un poco difícil caminar por la naturaleza. Pero algunos de nosotros podemos salir y caminar. A mi me gusta observar. Si siente que lo fuerte de este mundo está a punto de encontrarse con usted y tiene claustrofobia psicológica, vea hacia arriba, aunque sea a las nubes. Ellas pueden ser una inspiración y una bendición. Así puede ser el Sábado por la tarde.
Cuidado con lo que haga el Sábado por la noche. Puede echar a perder una maravillosa bendición de Sábado con lo que haga por la noche. Así como estar esperando que la luz cambie, podemos apresurar la caída del sol. Algunas veces nosotros los Adventistas nos vacilamos el Sábado por la noche. Hemos estado haciéndola de santos todo el día, pero el Sábado por la noche hacemos cosas raras. No estoy exagerando pero deje que el Sábado se vaya poco a poco. Si el Sábado realmente es la bendición que Dios tiene planeado para usted, no lo deje ir tan pronto como se pone el sol. Usted va a querer que se vaya despacio – poco a poco de sus manos. Y cuando se ha ido va a poder decir: “Ah, no veo la hora que sea Sábado de nuevo.”
La bendición del Sábado no termina cuando el sol se pone. Allí permanece para el pueblo de Dios. El Sábado es un símbolo y oportunidad para experimentar ese descanso y paz. Jesús dice: “Vengan a Mí todos los que estén cansados y trabajados que yo los haré descansar.” Quiero decirle que yo necesito ese descanso. Yo creo que me he estado perdiendo algo y estoy dispuesto a hacer un esfuerzo y orar a Dios: “OH Dios, si tienes algo para mí en nuestro día especial, que me he estado perdiendo, si tienes voluntad de hacer algo por mí, Señor, que me he estado perdiendo porque he estado vacilando, OH Dios, estoy listo para parar y tomarlo en serio.”
A medida que usted crezca con el Señor Jesucristo, el Sábado crecerá en su vida. El aniversario de bodas no significa nada para una pareja que se ha enfriado en su relación mutua. Sin embargo vendrá a ser más significativa para la pareja cuyo amor esta creciendo y cuya apreciación el uno por el otro está en aumento.
Quiero hacerle una pregunta. ¿Cómo se siente con respecto al Sábado? ¿Sospecha al igual que yo, que se ha estado perdiendo de algo? ¿Comparte ese sentimiento en su corazón que si hay algo especial en Dios para usted en Su día, lo quiere? Si esto le suena raro, talvez es porque no se ha casado aun. Quizás Jesús no es el Señor de su vida de la manera que era antes, de la manera que El quiere que sea.
Aquí hay algo para nosotros. Yo le recomiendo a Jesucristo como alguien que puede significar todo para usted, que puede hacer la diferencia en su vida. Cuando Jesús es el Señor de su vida, el Sábado viene a ser algo que no queremos que el mundo nos lo quite. Por lo tanto que nos dé temor el no poder entrar en la promesa de entrar en Su descanso. Por lo tanto esforcémonos para entrar en ese descanso, porque hay un descanso para el pueblo de Dios.
Me da gusto que el Sábado no sea solo una vez al año. Tenemos otra oportunidad cada semana para adorar a Dios. Si no planeó lo que va hacer este Sábado, no se desanime. La semana siguiente usted puede planear algo especial para el próximo Sábado. Dios quiere que crezcamos en Gracia. El quiere que nos acerquemos a él todos los días pero especialmente en el Sábado.
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